Garras cuadradas que sujetan largueros y chapas de entibación
Ambos extremos del codal llevan placas con garras cuadradas reforzadas que se aprietan contra el larguero o la chapa de entibación al apretar la tuerca de ajuste. La geometría de las garras reparte la fuerza de agarre sobre la superficie, de modo que el codal sujeta las paredes sin abollar ni aplastar el larguero de madera ni la chapa de acero.





